Trabajamos principalmente con película de formato medio 120 en blanco y negro y color. Para proyectos documentales usamos ISO 400 para adaptarnos a luz cambiante; en retratos preferimos ISO 100 por su grano más fino y mayor detalle en las altas luces.
Sí, la dirección de pose forma parte del servicio. Antes de la sesión conversamos sobre la intención de la imagen y durante el rodaje guiamos la postura, la mirada y la relación con el fondo para que el resultado sea natural y coherente con la identidad del cliente.
Una vez revelados los negativos, realizamos un escaneo técnico en alta resolución (hasta 4000 dpi) con perfil de color neutro. Luego aplicamos una corrección cromática manual para ajustar contraste, temperatura y saturación según el uso final. Entregamos los archivos en TIFF y JPEG, listos para impresión o web.
Sí, cubrimos eventos culturales, ferias y reportajes en cualquier ubicación. Para desplazamientos fuera de nuestra área habitual acordamos previamente los gastos de transporte y alojamiento. Trabajamos con equipos portátiles de formato medio que nos permiten viajar sin comprometer la calidad.
La edición digital incluye corrección cromática selectiva, ajuste de curvas, eliminación de polvo y rayaduras del negativo, y optimización de tonos para el medio de salida. No aplicamos filtros genéricos ni retoques excesivos; buscamos preservar la textura y la luz original de la toma.
Keirapelletier nace de la convicción de que cada encuadre debe preservar la verdad del momento. No buscamos la pose forzada ni la escenografía artificial; nuestro trabajo consiste en observar, esperar y registrar la luz tal como se presenta. Trabajamos con película de formato medio porque el grano, la profundidad y la lentitud del proceso nos obligan a ser precisos. Cada disparo es una decisión meditada, no un acto mecánico.
No intervenimos la escena. La composición nace del respeto por el sujeto y el entorno. Nuestro estilo se acerca al reportaje clásico: sin flashes directos, sin poses dirigidas, sin artificios de postproducción que alteren la esencia del instante.
Desde la carga del chasis hasta el escaneo del negativo, cada paso es manual. Revelamos y digitalizamos en nuestro propio laboratorio, controlando la temperatura, el tiempo de revelado y la corrección cromática para que el resultado final sea fiel a la luz original.
Quien encarga un trabajo con nosotros recibe un archivo digital de alta resolución con la textura y la profundidad del medio analógico. No entregamos cientos de fotos idénticas; entregamos una serie curada, con coherencia narrativa y un tratamiento cromático que perdura en el tiempo.
Los hitos que definieron el estudio
Tras años de trabajo como fotógrafo independiente, decidí establecer Keirapelletier como un espacio dedicado a la fotografía documental y el retrato. El primer encargo fue una crónica visual de la trashumancia en la sierra de Gredos, que definió el enfoque narrativo del estudio.
Invertí en una cámara Hasselblad 500C/M y un set de ópticas fijas Zeiss. Este cambio técnico permitió un salto cualitativo en la textura y profundidad de las imágenes, especialmente en los reportajes de paisaje rural y los retratos en exterior con luz natural.
La cobertura de la feria de arte contemporáneo abrió la línea de fotografía de eventos culturales. Las imágenes, capturadas con película de 400 ISO y editadas con corrección cromática específica para galerías, fueron publicadas en dos revistas especializadas del sector.
Formalicé una línea de retratos profesionales en exteriores para estudios de arquitectura y despachos creativos. La dirección de pose y el escaneo técnico de negativos se convirtieron en parte del flujo de trabajo estándar, con entregas digitales calibradas para portafolios web.
Presenté una selección de 25 fotografías analógicas de la serie documental sobre oficios rurales en la galería La Cámara. La muestra recibió reseñas en tres medios culturales y consolidó la línea documental como eje del estudio.
Somos un estudio fotográfico que trabaja con cámaras analógicas de formato medio y ópticas fijas de alta gama. Nos dedicamos a la fotografía documental, los retratos en exterior y la cobertura de eventos culturales.
Nuestros clientes son artistas, galerías, estudios de arquitectura, bodegas familiares y organizadores de ferias de arte que buscan una mirada honesta y artesanal. No hacemos fotografía rápida ni industrial: cada sesión implica dirección de pose, escaneo técnico de negativos y edición digital con corrección cromática.
Preferimos la luz del entorno antes que el flash. Cada imagen conserva la atmósfera real del lugar y el momento.
Trabajamos con película de 120 mm y ópticas fijas. El negativo escaneado ofrece una profundidad y textura que el digital no iguala.
Cada negativo se edita de forma individual. Ajustamos el contraste y el color para que la imagen final sea fiel a la escena original.